El final del partido fue con Unión más replegado, defendiendo la ventaja alcanzada mientras Colón intentaba sin demasiada claridad la posibilidad del empate. Hasta que llegó la jugada muy polémica del final del encuentro. Pelotazo largo que llegó a las manos de Enrico, Meynier no frenó su corrida, el arquero levantó la rodilla (algo común en los arqueros) y Meynier cayó. El línea corrió hacia el área grande, Mascheroni cobró el penal y le mostró la roja al arquero sabalero. Una jugada muy polémica en el cierre del partido que generó un final accidentado, con muchas protestas y, casi cinco minutos después de la jugada, fue Meynier el encargado de ejecutar el remate desde los doce pasos. Meynier le pegó a media altura, junto al palo izquierdo, alcanzó a tocar Paredes con un manotazo pero no pudo impedir el segundo gol que liquidó el partido.