—Hay una prensa que se moviliza, es la misma prensa que tal vez lo cuestionó en muchísimas otras oportunidades o situaciones. Lo cierto es que su presencia moviliza, y es entonces que nos preguntamos y afirmamos al mismo tiempo. Porque si algo tenemos los argentinos, es ser contradictorios, nos preguntamos y contestamos al mismo tiempo. En nuestro gen nacional, tenemos emociones muy arraigadas al fútbol y sus recuerdos de gloria, que quedan en el inconsciente colectivo. Nuestros recuerdos afloran y movilizan. Nuestra cultura está siempre a la espera de ese “Mesías”, que nos “salve”. En el caso de Gimnasia, es la llegada de Maradona para salvarlo del descenso. Pero también lo hacemos en otras áreas. El fútbol es el reflejo de nuestra sociedad también.