Para un deportista, cualquiera sea su disciplina, participar en un juego olímpico es la más importante cita que podrá alcanzar. Para el santafesino, el final del mes de Julio y principios de Agosto del año 2012 serán inolvidables: "Fue lo más glorioso de mi vida. Hicimos una preparación excelente, estábamos súper motivados. Nos quedamos en Europa cerca de 3 meses. Tuvimos un torneo espectacular, y lo pudimos condecorar con la final olímpica, donde obtuvimos un histórico 5° puesto. En ese momento, me lamenté un montón no haber podido ganar la medalla de bronce, porque estuvimos a menos de un segundo de hacerlo. Pero Miguel, que tenía más experiencia, me dijo: "terminamos 5tos en un juego olímpico, Rubén, es una locura lo que hicimos". Y tenía razón, porque con el tiempo fui comprendiendo la magnitud del logro y lo aprendí a valorar. No es cualquier cosa obtener una posición como esa en una competencia de máximo nivel mundial, así que lo valoré muchísimo. De hecho, tengo el enorme privilegio de ser el único deportista en toda la historia de la ciudad de Santa Fe de deporte amateur que tiene diploma olímpico, un orgullo enorme" relata.