Ibbotson navegó de noche, con una meteorología difícil y sin licencia para pilotar ese tipo de aeronave. Llevaba una velocidad de 435 km/h cuando cayó al agua, según la AAIB, que descartó cualquier posibilidad de sobrevivir. Los restos de Emiliano Sala fueron repatriados a Argentina en febrero de 2019, cuando familiares, amigos, vecinos de Progreso, enviados de Nantes, Burdeos y Cardiff despidieron al futbolista en una jornada que fue marcada por un profundo dolor colectivo. Al mismo tiempo, en Francia se realizaron varios homenajes tras el anuncio de su muerte.