El Federal A dejó una de las jugadas más insólitas del fin de semana. Douglas Haig, que ya jugaba con dos futbolistas menos ante Gimnasia de Chivilcoy, tuvo un tiro libre desde muy lejos que pareció terminar en gol, pero el árbitro no lo convalidó.
Douglas Haig tuvo un gol fantasma en Chivilcoy: la pelota pareció entrar, el árbitro no cobró y Gimnasia respondió con una contra que terminó en el 1-0, en una jugada que se volvió viral.

El Federal A dejó una de las jugadas más insólitas del fin de semana. Douglas Haig, que ya jugaba con dos futbolistas menos ante Gimnasia de Chivilcoy, tuvo un tiro libre desde muy lejos que pareció terminar en gol, pero el árbitro no lo convalidó.
La pelota viajó al área, picó alto en el césped, pegó en el travesaño y cayó dentro del arco. Los jugadores de Douglas Haig festejaron, al igual que los relatores de dos transmisiones diferentes, convencidos de que la acción había terminado en gol.
Nicolás Dormisch, arquero de Gimnasia, advirtió que el árbitro Franco Morón no había marcado el centro de la cancha y decidió seguir la jugada como si nada hubiera pasado.
Lejos de detenerse, tomó la pelota y sacó rápido hacia adelante, mientras varios futbolistas de Douglas Haig todavía reclamaban y celebraban el supuesto tanto.
La acción terminó en una contra letal para el equipo local. Lucio Almada aprovechó el arco vacío, avanzó con la pelota y marcó el 1-0 para Gimnasia, en una secuencia que rápidamente se volvió viral.
La reacción de Douglas Haig fue inmediata. Jugadores y cuerpo técnico protestaron con fuerza, convencidos de que la pelota había cruzado completamente la línea.
En el Federal A no hay VAR, por lo que la decisión quedó exclusivamente en manos del árbitro y sus asistentes. Morón dejó seguir y convalidó el gol de Gimnasia.
Más allá del resultado final, la jugada quedó como el gran foco del partido por lo extraño de la secuencia y por el impacto de un posible gol no cobrado que derivó directamente en un tanto rival.
El encuentro terminó 2-0 a favor de Gimnasia de Chivilcoy, con goles de Lucio Almada y Mauro Gutiérrez.
Douglas Haig sufrió las expulsiones de Mariano Mauri y Martín Cavallo durante el primer tiempo, lo que condicionó su partido incluso antes de la jugada polémica.
El segundo gol llegó en el complemento, luego de un cabezazo de Gutiérrez tras un tiro libre ejecutado por Mario Dauría. La pelota dio en el palo, rebotó en el arquero Facundo Perrone y terminó dentro del arco.