No estará el último campeón, Liverpool, ni históricos como Real Madrid o Barcelona, ni siquiera Juventus que desde un par de temporadas se reforzó con Cristiano Ronaldo para poder conquistar esta ansiada Copa. Los que estarán son un animador repetido con un equipo sólido e imparable: el alemán Bayern Munich, que ganó los 10 partidos que jugó y tiene nombres con permanencia en el equipo como Muller, Lewandowski y Gnabry. Además, los bávaros asustan porque en esta edición golearon 8 a 2 al Barcelona de Messi. Y también hará su presentación por primera vez en una final de la Champions un equipo que siempre es candidato en la previa pero luego nunca concreta: el París Saint Germain, con las múltiples figuras que los petrodólares pueden comprar, encabezados por Neymar y Mbappé, pero también con los argentinos Icardi, Paredes y Di María, que tuvo un excelente rendimiento en semifinales.