-La relación con Vignatti, el presidente. "Vignatti, que es una persona que tiene tantos años en el fútbol, ha visto muchos entrenadores, ha tratado a mucha gente y, sin dudas, él se debe sentir más cómodo tratando de determinada manera la relación con los jugadores y técnicos. Soy de otra generación, tengo otra visión de lo que debe ser el proyecto de fútbol de un club. Muchas veces no estábamos de acuerdo con el rumbo y eso no permitió que fluyera la relación de buen modo. Más allá de que no teníamos tanto contacto, porque con el presidente hablaba una vez por semana o cada diez días, y ahí no coincidíamos. Pancho Ferraro nos ayudó porque fue los ojos de la comisión directiva; él veía cómo funcionaba el equipo. Fue rara la relación con Vignatti desde el principio, y aunque no era la más cómoda para nosotros ni para la dirigencia, el equipo llegó hasta un lugar privilegiado".