* “El fracaso italiano es pluricausal y no es exclusivamente por las sociedades anónimas. El caso más interesante es el de Alemania, en donde está la figura de una sociedad anónima en un 49 % de la sociedad y 51 % que sigue siendo de los socios, con lo cual terminan decidiendo los socios. Lo que pasa, es que ese 49 %, en general, se le entrega a una sociedad muy identificada históricamente con el club. Eso se hace en Alemania y es muy interesante para pensarlo en Argentina. En el caso de Italia, se fue derivando a empresas o compañías norteamericanas que, a veces, están ligadas a otros deportes, por ejemplo, el fútbol americano, y no conocen mucho de fútbol, sólo de negocios”.