Ya en la segunda mitad, la situación fue diferente: el Manchester City salió dispuesto a ganarlo y, con grandes actuaciones colectivas, lo logró. En primera instancia, el encargado de estirar la ventaja fue Rico Lewis quien, a los 47', puso el 2 a 1 en favor de los Citizens. Luego, el que redobló la apuesta fue Erling Haaland y, por último, quien selló la victoria fue nada más y nada menos que Kevin De Bruyne, que tuvo una tarde soñada: convirtió un doblete y le bajó el martillo a un partido clave para su equipo.