Así se marchó Diego Armando Maradona, así se nos fue a los 25 días de haber cumplido 60 años, una edad de relativa juventud en una era de creciente expectativa de vida y sin embargo sobrecargada al extremo, de orilla a orilla entre las carencias y el glamour, placeres costosos, la cresta de la ola, los cuarteles de invierno y un tobogán cifrado por afectos de lazo roto, pulsiones tóxicas y melancolías sin retorno.
































