“En Rusia de entrada ya no salieron las cosas. Después se hacen muchos cambios con Croacia. Me toca salir a mí, a Angel (Di María), a Biglia... Cuando metés la mano así es jodido. Si no te sale bien perdés toda la credibilidad del plantel. Yo sentía que Jorge había perdido un poco el norte y no sabía cómo seguir. Se le notaba. El jugador lo percibe. La charla era eso. Decirle que no lo estábamos entendiendo, que por ahí se lo notaba perdido, que se veía que la relación con Beccacece no era la mejor y eso al grupo le influía un montón. Después de Croacia quedamos todos mirando Islandia-Nigeria y gracias a Dios nos quedó una chance más. En ese momento, la idea fue hablar, que entendiera que estábamos un momento recontra mil complicado y que si no lo hacíamos juntos no lo íbamos a sacar adelante. Él podía tomar las decisiones que le parecían bien, pero la correcta fue ésa: que dieran la cara los más grandes. Más allá de que Kichan (Pavón) cuando entró jugó bien, Maxi Meza también... No es fácil jugar un Mundial y más uno así. Si no ganás te volvés a tu casa con una mochila que no te la sacás nunca más. A los chicos que vivieron la eliminación en primera ronda en el 2002 hoy en día se lo siguen recordando. Bielsa también... No era momento para andar apostando o intentando algo raro. Él lo aceptó de la mejor manera, sabiendo que teníamos la razón. Si no, hoy no estaríamos hablando de que pasamos la zona” expresó el defensor que jugó la temporada pasada en Estudiantes”.