Entre las 11.54 y las 12.30 de ese viernes 22 de noviembre, el auto presidencial recorrió las calles de Dallas en lo que sería lo último que John Kennedy, el 35to presidente de los Estados Unidos, vería con sus ojos. Luego de atravesar el downtown, el coche tomó por calle Houston y dobló en Elm, justo en el lugar en el que se ubica la Biblioteca. Desde el sexto piso, Lee Oswald le disparó tres veces. El primero pegó en el semáforo de esa misma esquina, el segundo disparo entra por la espalda de Kennedy, sale por su garganta e impacta en el gobernador de Dallas (se lo llamó “el de la bala mágica”) y el tercero ingresa en su cabeza, para herirlo de muerte. Todo esto, en apenas 5 segundos.




































