"En la Patagonia es el sueño de todos y hasta el momento fueron muy pocos los privilegiados que ocuparon ese lugar. El de haber jugado en la máxima categoría del fútbol. Solamente seis clubes de tres provincias tuvieron ese inocultable placer de jugar mano a mano no sólo con equipos afistas, sino que varios de ellos con los denominados grandes del balompié nacional", afirma el Diario Jornada del sur argentino.
































