Dice que está, supuestamente, "de vacaciones". Pero con el sol del sábado fue irresistible para Rubén Rézola el lago, a pesar de la bajante: 50 minutos a pura pala. Luego de la increíble experiencia en Tokio ("todos los días a las 6.30 me despertaba y había que testearse"), el santafesino que ya había representado en las citas olímpicas de Londres y Río de Janeiro, recibió un merecido reconocimiento en su casa, en el club Náutico El Quillá.


































