El rugby argentino es una disciplina de combate grupal, que se ha desarrollado históricamente bajo la forma institucional del club, cuyo objetivo esencial es la formación integral -cuerpo, mente y espíritu- de la persona, a través del juego. Dentro del respeto por el objetivo máximo de promover dicha armonía en la persona, la familia y la comunidad, se tiende a una lógica búsqueda de resultados competitivos con sentido práctico y evolutivo. Esta cadena no produce ángeles, sino hombres encarnados con fortalezas y aspectos susceptibles de mejora. En este tránsito, como en la misma sociedad, no toda innovación representa un progreso y siempre habrá apresurados y retardatarios.
































