Algo que debía convertirse, en la previa, en una noche de festejo, de jolgorio, de alegría garantizada, se había convertido en un acto de compromiso. Por eso, un Scaloni que quizás pensaba en probar jugadores, decidió “ir con lo conocido”. ¿Y qué era lo conocido?, el equipo con gran mayoría de titulares y base de la selección que se coronó en Qatar, con Messi de titular y la obligación de borrar el bodrio del viernes, en esa noche lluviosa, sin brillo y que desató una ola de críticas de propios y extraños.

































