¡Tremendo partido de la selección! No hubo altura ni ausencia jerarquizada que atara ni condicionara a un equipo que paseó su fútbol, mostrando una claridad conceptual y una resistencia física notable. No sintió para nada la orfandad de no contar con el mejor jugador (Messi), no abandonó esa postura agresiva, ofensiva y no exenta de presión alta a pesar de encontrarse en un clima hostil y exigente como es el de jugar a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar.

































