El sueño del seleccionado argentino, si bien endeble por el azaroso camino que igualmente le hubiese quedado por delante, se terminó definitivamente este domingo por la noche en Santiago del Estero, donde su par de Bahamas lo derrotó por 82 a 75 y después de 24 años, desde Sydney 2000, el básquetbol celeste y blanco no estará en un Juego Olímpico.



































