Todas las expectativas superadas. La tercera edición del Sudamericano Padre Ernesto Martearena dejó la vara alta en organización, nivel deportivo y relaciones sociales a través (por ejemplo) de la cena de gala donde las delegaciones compartieron un grato, emotivo e inolvidable evento. Los juegos finales en el Estadio Martearena fueron la frutilla del postre. Gracias por todo y nos vemos en 2025.


































