El volante central de Sarmiento de Junín, Harrinson Mancilla, fue víctima de un ataque racista durante el final del duelo ante Platense por la quinta fecha de la Liga Profesional de Fútbol de AFA.
Ocurrió este domingo por la quinta fecha de la Liga Profesional. El plantel del conjunto de Junín manifestó su enojo y repudió el acto.

El volante central de Sarmiento de Junín, Harrinson Mancilla, fue víctima de un ataque racista durante el final del duelo ante Platense por la quinta fecha de la Liga Profesional de Fútbol de AFA.
Al momento de ser reemplazado en el tiempo de descuento, el jugador recibió insultos xenófobos por parte de un simpatizante “calamar” que se encontraba sobre la platea ubicada encima de los bancos de suplentes.
El mediocampista fue reemplazado en el tercer minuto adicionado por el árbitro Silvio Trucco en el partido que terminó en empate sin goles en Vicente López con un aparente golpe en el hombro derecho y se retiró del campo de juego entre lágrimas que se enjugaba con su camiseta.
Al aproximarse al banco de suplentes, donde recibió un beso de consuelo de su entrenador, Israel Damonte, un plateísta de Platense saltó de la butaca que ocupaba y empezó a insultarlo a viva voz, siendo identificado y señalado inmediatamente por el propio técnico visitante y su compañero Lucas Castro, al que justamente había reemplazado 10 minutos antes.
Fue entonces cuando se produjo la intervención de varios plateístas de Platense, quienes le recriminaron al agresor por su actitud y lo obligaron a retirarse de ese lugar.
Mancilla, que llegó al club juninense desde Gimnasia y Esgrima La Plata, tiene 30 años y es oriundo de la caleña Puerto Tejada, de Colombia.
El propio jugador declaró luego del encuentro: “Desde la platea gritaban cosas, no se justifica”. Luego profundizó: “Capaz que la euforia o el momento los llevó a eso”.
Al término del encuentro, Damonte se refirió a la situación: “Me da vergüenza ajena. Son cosas que gritan siempre los boludos”.




