Para tener una idea de la importancia que adquirió la entidad entre los empresarios de la época, 6 años después de su creación, en 1929 ya existían 36 rubros representados por los asociados a la UISF, que de alguna manera muestran el perfil industrial de nuestra ciudad: molinos harineros, empresas de navegación y astilleros, cervecerías, fábricas de lácteos, areneras, fábrica de tanino, obrajes y estancias, aserraderos, carpinterías, fábricas de muebles y colchones elásticos, de envases de madera y artículos de mimbre, construcciones de mampostería, fábrica de mosaicos, artículos de yeso y cemento, fábrica de cerámica, caleras, obras sanitarias e instalaciones eléctricas, herrería artística, talleres mecánicos y fundiciones, fábricas de balanzas, representantes y talleres de automóviles, escultura y tallado, marmolerías, empresas de pinturas, fábricas de artículos de hojalata, fábricas de calzados, tintorerías y sastrerías, lavadero mecánico, panaderías y confiterías, fábricas de pastas, torrefacción de café, imprentas y encuadernaciones, fábricas de escobas.