“Hemos decidido acompañar una vez más estos reclamos desde el ámbito legislativo, estas acciones proteccionistas lejos están de construir una política pública para la cadena de la carne con el objeto de aumentar la producción, la existencia ganadera y el peso promedio de faena, generando previsibilidad al productor, e incrementar asimismo los volúmenes exportables, todo lo contrario veremos nuevamente en el corto y mediano plazo caídas importantes en los stocks vacunos argentinos y produciendo por consiguiente considerables pérdidas de puestos de trabajo en toda la cadena, caída en la inversión directa y pérdida total de confianza por parte de nuestros clientes internacionales, situación que seguramente será aprovechada por competidores directos del sector ganadero argentino”, finalizaba Gabriel Real argumentando respecto del tema.