El aumento de la desocupación en el mismo período en el que aumenta el Producto Bruto Interno es un fenómeno infrecuente que en Argentina se ha repetido por segunda vez en los últimos 30 años y cuyas causas hay que buscarlas en un programa económico que prioriza las actividades extractivas que generan pocos puestos de trabajo, induce la destrucción de actividades que son intensivas en mano de obra como la industria y la construcción, se desentiende del resto de las actividades como el comercio y precariza el empleo hasta límites desconocidos este siglo.


































