Sin ley de Bases, desembolso pendiente del FMI y escasa liquidación de dólares de la cosecha gruesa, el tablero financiero de la Argentina entró en turbulencias hace dos semanas: bajaron 15% bonos y acciones, subieron los dólares financieros y el Riesgo País saltó de 1200 a casi 1600 puntos. Esos indicadores empezaron a moderarse de cara a horas decisivas que despejarán el horizonte inmediato entre miércoles y jueves. No son -ni mucho menos- hechos que procurarán la solución a los problemas económicos o políticos de la Argentina; sin ellos, los barros de la atribulada política serán más espesos.


































