Acindar volvió a paralizar esta semana la producción de acero en su planta de Villa Constitución como consecuencia de la caída de la demanda y el ingreso de importaciones chinas que suplantan a la producción nacional y suspendió al 90 por ciento de sus más de 900 trabajadores hasta fin de año que cobraran entre el 75 y el 80% de sus salarios, agudizando una crisis social importante en Villa Constitución.

































