La población (léase electores) pide más paliativos, en especial para los jubilados, que quedaron afuera de las medidas extraordinarias tras la crisis poselectoral. Los gobernadores reclaman por los $ 54 mil millones que cuestan por ahora esas medidas y afectan en parte sus ingresos de coparticipación. Y los mercados temen que el FMI no desembolse los U$ S 5.400 millones previstos para setiembre.



































