El sábado por la noche, después de varios días de violentos ataques entre Israel e Irán, el presidente estadounidense Donald Trump anunció sorpresivamente que su país había bombardeado la infraestructura nuclear iraní con bombas de 13 toneladas; el lunes los iraníes respondieron con un ataque con misiles contra la base militar Al Udeid en Qatar, la más grande de Estados Unidos en Medio Oriente y ayer por la tarde Trump informó por redes sociales que se había alcanzado una tregua entre Israel e Irán, lo que con el paso del tiempo se demostró parcial ya que los bombardeos siguieron. En el medio, amenazas sobre cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 por ciento del petróleo mundial, con sus consecuencias sobre la economía mundial.


































