Por ejemplo, en "la Provincia de Neuquén resolvió de manera sorpresiva que a partir del 16 de enero de 2023 que el Organismo de Control de Ingreso Provincial de Productos Alimenticios (Cippa) efectuará controles sobre los productos alimenticios con destino a la provincia, exigiendo el cobro de una tasa de Inspección Bromatológica. Este gravamen, al que comúnmente se denomina "tasa de abasto", solía ser cobrado por varias provincias con el pretexto de realizar controles bromatológicos o veterinarios en los accesos a su territorio. Dicho control resultaba ilusorio, ya que el trámite se limitaba a un mero visado sobre la documentación, más la determinación del monto a pagar, lo que no terminaba siendo más que una barrera aduanera interprovincial".