La visita de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, no había sido oficialmente anunciada, pero el presidente de EE.UU., George W. Bush, había dicho ayer que enviaba a Rice a la zona a hablar con israelíes y libaneses sobre una posible salida a la crisis. EE.UU., alineado con Israel, se niega de momento a exigir un alto el fuego inmediato como principio de toda negociación, como pide Líbano. Poco antes del mediodía, y mientras organizaciones humanitarias y periodistas se dirigían a toda prisa a Cana para investigar lo sucedido, miles de manifestantes salían al centro de Beirut a manifestar su cólera. Los manifestantes se concentraron ante la sede la ONU en Beirut, un edificio moderno acristalado y rodeado de vallas de hormigón, unas vallas que no impidieron que dos docenas de personas penetraran en el mismo y destrozaran cristales, palmeras, ordenadores, sillas y mesas, dejando la planta baja hecha añicos. Calma Los empleados de la ONU que en ese momento se encontraban en el interior del edificio tuvieron que buscar refugio en los sótanos, y los destrozos solo cesaron cuando el presidente del Parlamento, Nabih Berri, ocasional aliado de Hezbolá en estos días, pidió calma a los manifestantes por el bien de Líbano. La manifestación continuó en las afueras del edificio, y a ella se sumaron cientos de personas llegadas de las escuelas de Beirut donde viven como refugiados. "Nasrala, destruye Tel Aviv", "Muerte a América", "Todos somos la Resistencia", gritaban los manifestantes, muchos de ellos portando pancartas con mensajes como "¿Qué culpa tienen los niños?" o "Sus bombas inteligentes matan niños". "Un gran shock" El primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Ismail Haniye, declaró hoy que el ataque aéreo de Israel contra Cana ha sido "un gran shock para el gobierno y el pueblo palestino". Haniye, que presidió hoy la reunión semanal de su gabinete, formado por ministros del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas), condenó "la horrible masacre" en Líbano y agregó que "Israel, de seguro, está fracasando en los objetivos que se ha fijado en esta guerra". Haniye acusó a la comunidad internacional por actuar "muy lentamente para frenar la demencia de Israel", y a los Estados Unidos, pues "desafortunadamente siguen dándole (al gobierno israelí) la luz verde y la bendición para continuar con sus matanzas". Sin justificación El Alto Representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior y la Seguridad Común, Javier Solana, afirmó hoy que "nada puede justificar" el ataque israelí y la muerte de civiles en la localidad libanesa de Cana. En tanto, el gobierno argelino emitió un comunicado en el que dice que Israel "se ha hundido moral y políticamente" y reclama un alto el fuego incondicional "que pueda abrir perspectivas de una paz justa, duradera y global en Oriente Medio". El secretario general de la Liga Arabe, el egipcio Amro Musa, calificó en un comunicado el ataque israelí en Cana de "agresión salvaje" y pidió el inicio de una "investigación internacional sobre esta matanza y todos los crímenes de guerra cometidos por Israel en Líbano, especialmente los que tuvieron como blanco a los civiles", añade la nota. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, calificó de "irresponsable" el bombardeo israelí de Cana, al declarar que "este ataque ha causado víctimas civiles, en su mayoría mujeres y niños", dijo Mubarak. El presidente francés, Jacques Chirac, condenó el bombardeo israelí y pidió a su ministro de Sanidad, Xavier Bertrand, que viaje a Beirut para "para aportar una ayuda humanitaria de urgencia". El gobierno español expresó también su "más profunda consternación y condena" por el bombardeo israelí de la ciudad libanesa de Cana. Asimismo, el Papa Benedicto XVI hizo hoy un llamamiento a "todos los responsables de la espiral de violencia" en Medio Oriente para que dejen las armas, al tiempo que instó a los gobernantes y a las instituciones internacionales a "no ahorrar esfuerzos" para lograr el "necesario" cese de las hostilidades. Protestas en Londres Cientos de personas se congregaron hoy en la londinense plaza de Trafalgar para protestar, por segunda vez esta semana, contra los ataques de Israel en Líbano. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha pedido hoy a la comunidad internacional que intervenga para detener lo que calificó de "locuras de Israel". "Lo que hace Israel es terrorismo y fascismo, pido al mundo que haga frente a estas locuras de Israel", dijo Chávez. Fuente: AFP-EFE-Télam

































