Las facturas de Assa responden a una fórmula polinómica. Una de sus variables es el valor del metro cúbico de agua y otra el volumen de agua que consume el cliente. En esa fórmula matemática el volumen de consumo de agua se identifica con la letra Q.
Como casi nadie tiene medidor en los pueblos y ciudades de la concesión, los privatizadores de Dipos de los ‘90 (siguiendo una tradición de aquel prestador público) convirtieron a los metros cubiertos en metros cúbicos, se creó entonces el concepto de “volumen asignado”, o “QA”.
El QA supone que cuanto más grande es un inmueble más agua gasta, más allá de cuántas personas la habiten o del uso que se haga del servicio. Son muy pocos los que en su facturas tienen la sigla “QM” consume medido pagan por lo que consumen, ya que tienen el medidor.
El régimen tarifario actual no contempla si se trata de una casa, un comercio o un industria que usa agua como insumo.
Tabla
El aumento diseñado por el Enress contempla tres etapas para distintos rangos de volumen asignado o medido. Cada usuario puede en su factura verificar a qué rango de QA o QM pertenece. A continuación el rango de usuario y los porcentajes de aumento para las etapas uno, dos y tres.
De 0 a 22 metros cúbicos: 19%, y 0% en las etapas dos y tres.
De 22,15 a 40 m3: 29%, 5% y 0%.
De 40,01 a 70 m3: 29%, 8% y 5%.
De 70,01 a 300 m3: 39%, 8% y 5%.
Más de 300 m3: 49%, 8% y 5%.































