Ante la detección de un transporte escolar trucho durante un operativo realizado por la Secretaría de Control de la Municipalidad el pasado 2 de junio, la Asociación de Transportistas Escolares y Afines (Atea) comunicó: “En virtud de un hecho aislado, particular y concreto acontecido recientemente, expresamos nuestro total repudio al accionar y modo de trabajo de la Empresa de Transporte Escolares Dimas y cualquier otro transporte que incurra en este tipo de prácticas, que no se corresponde con la responsabilidad que requiere esta actividad”.
En un mensaje que intenta tranquilizar a los padres y a toda la comunidad, informaron: “El titular de la empresa antes mencionada, ha sido excluido de la institución, por su accionar contrario a nuestro estatuto y disposiciones municipales vigentes; y a su vez, rechazamos las descalificaciones efectuadas contra los miembros que integran la Comisión Directiva de la Asociación”.
Finalmente, aseguraron: “El servicio que prestamos los transportistas se encuentra regulado en la ordenanza Nº 7.990 del 15 de enero de 1981 y sus posteriores actualizaciones, y en virtud de las normas vigentes los vehículos deben estar habilitados por la Municipalidad para desarrollar esta actividad. Por ello y para cumplir su finalidad social, la Atea estimula el desarrollo de la actividad dentro del marco legal que la contiene, rechazando totalmente las prácticas desleales y clandestinas del servicio”.
El operativo
Como resultado del operativo de pasado 2 de junio, se retuvieron 5 transportes no habilitados que fueron llevados al Corralón Municipal. Estas unidades, comúnmente conocidas como “truchas”, recogían a chicos de diferentes barrios y luego, en una improvisada playa de estacionamiento en Peñaloza al 7200, los hacían subir a distintos transportes escolares. De esta manera, una vez realizado el trasbordo, los pequeños eran llevados a los distintos colegios en los micros debidamente autorizados.
































