El observatorio social de la UCA ubica a la pobreza en un 27 %. La presidente Cristina Fernández de Kirchner “en menos del 5%”. La exclusión en el Gran Buenos Aires.
De la redacción de El Litoral
politica@ellitoral.com
“Estamos muy preocupados por las nuevas pobrezas, que tienen que ver con las adicciones, la trata de personas, y la violencia. En el Gran Buenos Aires hay jóvenes que sufren exclusión social, falta de trabajo, carencias familiares, problemas de educación. Es una realidad que preocupa mucho, y de allí sale la delincuencia juvenil”, dijo el presidente de Cáritas y obispo de San Isidro, Oscar Ojea.
El responsable de esa organización solidaria de la Iglesia Católica Argentina evitó polemizar con los dichos de la presidente Cristina Fernández de Kirchner, sobre que la pobreza (a la que ubicó en menos del 5%), pero el líder religioso aclaró que en el debate “por tener razón” se puede terminar por “escamotear la realidad”.
“Respecto a la discusión sobre el número, al estar empecinados en la lucha por tener razón, corremos el riesgo de escamotear la realidad, y la realidad es más importante que la idea, lo dice Francisco”, afirmó esta mañana en Radio Continental, en Capital Federal.
Observatorio
“No tenemos indicadores precisos, Cáritas no hace encuestas. Tratamos de estar cerca de nuestras realidades, y lo importante es estar cerca de los pobres”.
Al ser consultado sobre los datos controversiales difundidos por la presidente, y por su jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que llegó a decir que hay en Alemania “más pobres que en el país”, el prelado recordó los estudios del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, que fijó el problema de la pobreza en torno del 27%.
“Si bien en los últimos años ha decrecido la pobreza extrema, con las necesidades básicas y la dignidad de las personas, hay enormes bolsones de pobreza, déficit habitacional, hacinamiento”, enumeró.
“El delito joven”
“Va creciendo el delito joven, que tiene que ver con el consumo de drogas”, argumentó. Recordó que “vamos a perder la oportunidad de ocuparnos de los jóvenes, que es un tema que puede unirnos como país”, si el debate se limita a los números de la pobreza.
“Los argentinos tenemos que atravesar esto en común”, insistió. En el mismo sentido, expresó que “si los jóvenes van a parar a nuestras cárceles, hay que preguntarse ¿cómo son estas cárceles y qué capacidad pedagógica tienen?”.
“Lo importante -abundó- es estar cerca de los pobres. Si vemos que hay un déficit en la vida de los jóvenes en nuestros barrios, tiene que ver con cosas nuestras. Si tenemos adicciones y vivimos preocupados, es porque tenemos una sociedad adicta y con preocupaciones”.
Ratificó que “después del documento que publicó la Iglesia sobre el narcotráfico ha habido reacciones positivas” y que desde la Sedronar “hubo un acercamiento hacia nosotros y hacia los jóvenes en riesgo”.
La Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico depende del Poder Ejecutivo Nacional. Hasta el 14 de mayo de este año estuvo bajo la conducción de un cura: Juan Carlos Molina, que asumió su cargo en noviembre de 2013 pero se renunció recientemente en “buenos términos” y por “razones personales”.




