Enrique Serrao tiene 68 años. Pasó más de la mitad de su vida como directivo de El Quillá. No pudo jugar al fútbol por una lesión grave en una de sus rodillas, pero si se acercó al club para practicar tenis. Toda una vida ligada a estos colores, que desde hace ya varios años lo tienen como la máxima autoridad de la institución.




































