En el centro de evacuados del polideportivo de La Nueva Tablada disminuyó el número de damnificados, ya que la mayoría regresó a sus hogares. De todas maneras, aún quedan varias familias provenientes de los barrios linderos que aún están anegados.
La salida del sol fue la mejor noticia que recibió la ciudad en las últimas horas. Y los relatos escuchados en los diferentes lugares visitados dieron cuenta de ello.
Sobre Teniente Loza al 6900 está ubicado el barrio La Nueva Tablada, conformado por 100 viviendas. Y allí, sogas repletas de ropa, calles secas y casas abiertas para que ``se vaya la humedad'' fue lo que se pudo apreciar; aunque también se vieron viviendas cerradas a la espera del regreso de sus habitantes.
Myriam Liliana Franco fue una de las vecinas que dialogó con El Litoral. Rodeada de chicos, contó que estaba lavando y tendiendo ropa, para aprovechar el radiante sol, luego de haber estado casi una semana evacuada en el Polideportivo del barrio.
``Acá no hubo metros de agua dentro de las casas pero sí nos entró. Por decirle... calcule que me llegaba arriba de los tobillos'', dijo la mujer. Y agregó: ``Volví hace dos días a mi casa, porque no me animé a quedarme, y ya la desinfecté con los productos que me dieron''.
La mayoría de los vecinos de La Nueva Tablada decidió autoevacuarse para evitar los robos y saqueos. Al respecto, uno de los vecinos que optó por quedarse en su casa dijo que estuvieron completamente aislados y desprovistos de ayuda. ``A los autoevacuados no nos dieron ningún tipo de asistencia. Y a nosotros también se nos mojaron las zapatillas, la ropa y en varios casos los colchones'', indicó el hombre.
Cabe destacar que el barrio La Nueva Tablada fue inaugurado en el 2005 para relocalizar a las familias de La Tablada que en el 2003 se vieron afectadas por la inundación; muchas de las cuales regresaron hace un tiempo y nuevamente quedaron anegadas. Por ello, Romualda López, una vecina del barrio visitado, hizo hincapié en que el Estado ayude a la gente que está autoevacuada en La Tablada porque ``no recibieron nada y lo necesitan''.
``Tengo entendido que en La Tablada el agua llega hasta la cintura de las personas. Bajó un poco pero... hay mucho barrial'', contó.
En el Polideportivo
El número de evacuados en el Polideportivo de La Nueva Tablada disminuyó en gran cantidad en estos últimos dos días; a tal punto que de 1.400 bajó a 120. En diálogo con El Litoral, Jesús Olmos, el empleado municipal que a la hora de la recorrida se encontraba coordinando diversas actividades, dijo que, aproximadamente, aún quedan 20 familias en el lugar provenientes de los barrios Marcos Bobbio, Yapeyú y La Ranita que ``tienen un poco de agua o las casas están muy húmedas''.
Asimismo señaló que cuando las familias deciden retirarse, se les provee un kit de limpieza -compuesto entre otros productos por detergente, lavandina y desinfectante- para que limpien y organicen sus hogares.
Elsa Oroño, del barrio Marcos Bobbio, es una de las evacuadas en el Polideportivo junto con dos de sus hijas y cuatro de sus nietos. Consultada, dijo estar a la espera de poder regresar a su casa para que todo vuelva a la normalidad.
Por último, un grupo de damnificados que aún permanece en el centro que dispuso la Municipalidad en este sector del norte de la ciudad aprovechó la presencia de El Litoral para manifestar que están necesitando pañales, zapatillas y colchones.

































