Un amigo del concesionario Luis Orsomarso, quien fue capturado hace diez días en el partido bonaerense de Ituzaingó, confirmó hoy que los familiares de la víctima pagaron un rescate de 80 mil pesos, aunque aseguró que por el momento el empresario no fue liberado, por lo que aguardaban novedades para las próximas horas. Sin embargo, los investigadores policiales dijeron desconocer si realmente se concretó el pago, e insistieron en que, si bien la causa está caratulada como "secuestro extorsivo" e interviene la Justicia Federal, no se descarta que el caso esté relacionado a un ajuste de cuentas o a algo vinculado con la actividad de la víctima. Rafael, amigo del concesionario, aseguró a Télam que el pago del rescate se concretó a las 6.20 de esta madrugada en el Camino del Buen Ayre y el acceso Oeste. Según el hombre, el pago fue realizado por el hermano de la víctima, llamado Gabriel, quien fue guiado a través de postas hasta ese lugar, donde lo obligaron a arrojar una bolsa con 80 mil pesos desde su automóvil en movimiento justo en el momento en el que cruzaba un puente. El amigo de la víctima dijo que el dinero juntado para pagar el rescate se obtuvo de la venta de un automóvil y de lo que aportaron allegados a Orsomarso. Rafael afirmó a Télam que el pago se realizó "sin la presencia de la policía y sin prensa, tal como lo solicitaron los delincuentes". La última prueba de vida que había recibido la familia de Orsomarso se concretó el domingo de la semana pasada, apenas tres días después de iniciado el secuestro. En esa oportunidad, los delincuentes dejaron una carta escrita por el concesionario en una fábrica abandonada en la localidad bonaerense de Castelar. En ella, estaban escritos los titulares de los diarios, entre ellos el triunfo del seleccionado argentino sobre Costa de Marfil por 2 a 1 del Mundial de fútbol de Alemania. Además, había un mensaje para su hermano: "Gaby, por favor juntá la plata porque hay uno que me quiere matar. No hablés más con la prensa y alejá a la policía". La última comunicación realizada por los delincuentes se concretó anoche en un aparato Nextel que pertenece al suegro de Orsomarso, donde se pactó el monto del rescate y el lugar del pago. Sin embargo, a pesar de haber pagado el rescate, los familiares aguardaron en vano la liberación de Orsomarso, ya que pasadas las 20 aún no se había concretado. "Esperamos con ansiedad alguna novedad, pero todavía no tenemos nada", dijo Rafael a Télam. La desesperación llevó a los familiares de Orsomarso a reunirse con Juan Carlos Blumberg, quien aseguró a Télam que los está "ayudando en todo lo que necesiten". "Los investigadores no están haciendo las cosas bien, están ensuciando a la víctima. Uno ve que se trata de una familia limpia, trabajadora. Nunca van a poder juntar 500 mil pesos", aseguró Blumberg. Las declaraciones del padre del joven Axel Blumberg, asesinado durante un secuestro ocurrido en marzo del 2004, se debieron a que los investigadores policiales señalaron desde un primer momento que no había que descartar que el hecho estuviera vinculado a un ajuste de cuentas. Según los pesquisas, las investigaciones se complican a raíz de las actividades laborales de Orsomarso, las cuales están relacionadas a "la compra venta de autos robados o destinados a delincuentes". Además, los investigadores policiales dijeron que el círculo íntimo de la víctima dificulta el avance de las líneas de investigación, una de las cuales apunta a que Orsomarso "fue víctima de un apriete para que pague una deuda". Orsomarso, de 37 años y apodado "El Gordo", fue capturado a las 18 del jueves 8 de junio pasado por delincuentes que entraron a su comercio "Ro Ni", situado en Perón 7714, de Villa Ariza, partido de Ituzaingó, y se lo llevaron en un auto, tras dejar inmovilizados a dos empleados. "¿Dónde tenés la plata? Vamos para tu casa", fue la frase que le dijeron los delincuentes en el momento de la captura, pero lo cierto es que los delincuentes nunca llegaron al domicilio de la víctima. Si bien en un principio la causa fue caratulada "robo y privación ilegítima de la libertad", luego del primer llamado por el pedido de rescate fue recaratulada "secuestro extorsivo". La investigación está a cargo del fiscal federal de Morón Marcelo Fernández, quien impuso el secreto de sumario. A nivel policial, actúan el gabinete antisecuestros de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Morón y la Dirección General de Investigaciones de Delitos Complejos de la policía bonaerense. Fuente: (Télam).
































