Un falso parapsicólogo y mentalista colombiano de 48 años, de nombre Carlos, fue detenido en la provincia de Misiones y luego extraditado al Uruguay, por Interpol, acusado de haber estafado a decenas de uruguayos, a quienes los engañó con el cuento de que con sus poderes "podía quintuplicar billetes de 100 dólares". Por su parte, la Justicia argentina investiga si Carlos estuvo implicado en otros ilícitos en nuestro territorio. El detenido era intensamente buscado desde 2005 por la Justicia de la localidad uruguaya de Salto, donde al menos estafó a 30 personas en unos 50.000 dólares, mediante el ardid, que con sus "pases magnéticos en la madre tierra" podía quintuplicar el dinero que le entregaran. El sueño de todos: multiplicar el dinero sin esfuerzo; al final el estafador fue capturado en la Argentina y extraditado al Uruguay. Los hechos sucedieron hace un año cuando el colombiano perpetró una insólita y voluminosa estafa en Salto con la promesa de una cosecha de dólares mediante multiplicación de billetes. Si hay historias increíbles sobre personas estafadas, ésta es una de ellas. A fines del pasado año, Carlos llegó al departamento de Salto. Decía ser un reconocido parapsicólogo e incluso tenía cartas y notas que lo avalaban como tal. Era muy hábil con las palabras y no le costó mucho hacer creer a las personas sobre sus capacidades psíquicas y telekinésicas, aconsejando sobre todo tipo de asuntos, pero principalmente en lo relacionado con el tema económico y sentimental. El colombiano, de elegantes modales y hablador de varios idiomas, atendía en la habitación de un hotel y logró una selecta clientela, siempre dispuesta a creer en lo positivo y en el futuro que le aguardaba. Las fuentes indicaron que con el tiempo el mentalista integró un programa radial donde aconsejaba a la gente y recibía sus inquietudes. Lo que todos desconocían era que el colombiano estaba pergeñando una estafa a gran escala que le reportaría importantes dividendos. En todo este episodio hay que tomar como base que si bien cayeron varias personas en las redes del sujeto, éste tenía un don de convencimiento muy particular, ganado con el tiempo de tratar los problemas de la gente y ofrecer soluciones que en algunos casos hasta le salieron bien. Y eso en definitiva fue lo que lo impulsó a comenzar con su verdadera meta, apoderarse de los bienes monetarios de sus clientes. Utilizó un método que todo el mundo siempre soñó pero nunca logró: la multiplicación del dinero sin esfuerzo. Carlos dijo que tenia un sistema infalible que se lo ofrecía a las personas de su verdadera confianza porque quería su bienestar. Indicó que podía hasta quintuplicar el dinero que le entregaran y ante la incredulidad de las personas pasó a detallarles el sistema. El "mentalista" Colocaba en un papel de plomo un billete, luego lo ponía en el interior de un tubo y éste era enterrado. Alrededor del mismo, también bajo tierra, colocaba determinada cantidad de tubos en los cuales debía aparecer el dinero multiplicado. A muchos les extrañó, y el hombre al advertir la incredulidad en sus rostros, manifestó que no tenía nada que perder con intentarlo, ya que a lo máximo, si no salía bien, les devolvería la suma aportada. Pero agregaba que confiaba en "la fuerza de la tierra" y la energía que emanaba de la misma. Así en un predio se llevó a cabo el experimento que debía durar unos días, hasta que surgiera la presunta cosecha de billetes. Una vez transcurrido el tiempo necesario, el colombiano no fue ubicado y las personas decidieron retirar los tubos, enfrentándose a la cruda realidad. Sólo hallaron papeles cortados y su dinero había desaparecido. El parapsicólogo no fue ubicado por ningún lado; había escapado con unos 50.000 dólares. Según informó el Diario Últimas Noticias, casi un año después de esta audaz estafa, efectivos de la Policía Federal Argentina, recibieron información de que el falso mentalista se encontraba en la provincia de Misiones, haciendo de las suyas. Los federales lo ubicaron en la ciudad de El Dorado y procedieron a su detención, comunicándole a Interpol su captura. Las autoridades uruguayas solicitaron su extradición, y el hombre admitió su culpabilidad ante la Justicia, por lo que los trámites se realizaron bastante rápido. Anoche, una comisión de la citada dependencia policial de Uruguay se hizo cargo del individuo y procedió a trasladarlo hasta la ciudad de Salto donde fue entregado a la Justicia, que decretará su procesamiento.

































