Elegir una carrera también es elegir una forma de atravesar los próximos años. Vas a entrar a aulas nuevas, conocer personas, descubrir disciplinas que quizá hoy apenas conocés y, con suerte, empezar a imaginarte haciendo algo que todavía resulta lejano. Pero detrás de cada plan de estudios aparece otra pregunta menos visible: ¿qué tipo de profesional —y de persona— espera formar esa universidad cuando llegue el momento de egresar?






































