Desde que se decretó el aislamiento obligatorio ha pasado un mes. En este período la gran mayoría de los establecimientos cerró. Las instituciones educativas fueron las primeras en hacerlo y, según los pronósticos, serán las últimas en abrir. Esta situación compromete tanto a los implicados con la tarea pedagógica como a los que desarrollan distintas labores que dan vida al lugar. Por su amplia oferta que va desde el nivel inicial al superior, el Centro Educativo Jerárquicos tuvo que trasladar las actividades de cerca de mil personas para garantizar su funcionamiento. Pese al cambio de condiciones, confían en el trabajo guiado por el espíritu mutualista.
































