Las mañanas y las tardes continuaron por los caminos de esta escuela que fue al encuentro de las voces rurales, con la socialización de los trabajos institucionales de cada una de las escuelas, rondas de palabras en las que afloraron proyectos como “Postales rurales”, “Custodios del territorio”, “Un árbol por niño, un bosque por escuela”, proyectos que involucran las TICS y lectura en voz alta, la alfabetización física, la huerta escolar y comunitaria. También las familias presentes tuvieron espacio para encontrarse y reflexionar juntas acerca de sus propias infancias y paso por la escolaridad, en cada rueda de conversación no faltó el mate, las historias de sus propios caminos de vida que los llevaron hacia otros lugares, y el deseo de que sus hijos aprecien los derechos a la educación, a las identidades, al juego, en esas comunidades.