"Hoy siento que no me falta nada". Después de más de tres décadas entrando y saliendo de la Facultad de Arquitectura, trabajando como guardavidas, formando una familia y postergando una y otra vez las últimas materias, Gonzalo Sosa finalmente logró recibirse. Su historia es una de las 230 que hizo posible el programa “rEGRESAR” de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), una iniciativa que busca que estudiantes que abandonaron sus carreras puedan volver a las aulas y alcanzar el título universitario.































