No se trata de durar, sino de vivir. La mejora en la calidad de vida propicia una adultez más prolongada, y nuevos desafíos para resignificar la "tercera edad". Envejecer no es un problema, el punto es pensar interdisciplinariamente esta etapa y encontrar sus oportunidades. Cada cultura tiene su modelo de envejecimiento y asigna a los adultos mayores un lugar en la sociedad. Es una etapa que se resignifica en cada época, y por ello el campo gerontológico está en permanente construcción, a la espera de aportes de diferentes disciplinas: las políticas públicas, la academia, la arquitectura.




































