Desde la primavera de 2018, Matthew Willey, residente de Nueva York, se embarcó en una misión para resaltar las crecientes amenazas a las que se enfrentan las polinizadoras. Y desde entonces se propuso pintar a mano a 50 mil abejas en inmuebles de diversas partes del mundo. En los últimos cinco años, el muralista ha plasmado más de cinco mil 500 de los insectos en al menos 30 murales e instalaciones.

































