En 1990, con pocos meses de diferencia se estrenaron dos películas románticas norteamericanas que conquistaron al público de todo el planeta. Una fue la hábil “Mujer bonita”, especie de cuento de hadas modernizado que hizo de Julia Roberts una estrella mundial. La otra, menos convencional y más arriesgada en su formato, fue “Ghost”, que en estas latitudes llevó el pomposo subtítulo “la sombra del amor”. Estrenada el 13 de julio de 1990, hace justo 30 años, recaudó más de 500 millones de dólares, ganó dos premios Oscar y pudo perdurar en el tiempo gracias a su trama atemporal sobre un amor que trata de proyectarse más allá de las fronteras de la muerte.


































