En cuanto al dibujo, Sebastián Sala despliega todo su estilo cercano al cartoon, hoy por hoy, su sello de identidad. El artista se lleva de maravillas con estos géneros, su dibujo es ágil y limpio (ya lo había demostrado, por ejemplo, en “Casos Parodigmáticos”). Dispone de una estructura clásica para la presentación de unas viñetas en las que no parece romperse nada. Sus trazos no contaminan, ofrece el contenido justo sin nunca sobrecargar los cuadros. Su predilección por los tonos pasteles profundiza esto mismo. Su virtuosismo radica en la belleza de lo simple. Menos es más y en Sala es ¡mucho más!