Un sinnúmero de experiencias auditivas definen la dinámica de las ciudades; cada barrio o incluso cada calle, cuenta con su propia voz. La memoria sonora de las ciudades, se compone de diferentes sonidos que provienen de entornos y ambientes. Tanto los ecos melódicos como las resonancias ruidosas, no sólo promete y facilita información acerca de la vida rutinaria de los ciudadanos, sino que además es portador de una memoria propia. Adolfo “Corcho” Corts es el creador del sitio “Sonidos de Rosario” y es impulsor de la idea de una sonoteca pública. Camina por ciudad con una mochila capturando momentos de aquel flujo continuo e inagotable que conforma el paisaje sonoro urbano. Con su grabador toma registros de distintas situaciones, desde la cola de un banco, el interior de un bar o la barranca del río.

































