Sobre la obra que realiza desde hace ya diez años, el protagonista Gerardo Romano habló de las emociones que le despierta la interpretación, lo hizo el pasado 10 de junio en una entrevista realizada por Mariana Dahbar para los estudios de Infobae: “es algo muy evocativo, de los diez años que llevo haciendo Un judío común y corriente, trabajo solo en el escenario y media hora antes de salir del camarín se escucha, en la mayoría de los teatros, el bullicio del público. Entonces, ya empilchado, ya listo para salir, con el telón cerrado, miro las luces y eso solamente ya me emociona. Y digo; ‘Gracias Pepito querido, Chichita querida, Gerardo Valentín, María Josefa, mamita, Carmelo, Roque, María, Filomena, Pepe, Vicente, Luis, Gerardo, Juan, Ricardo, Marcelo, Rosita’, haciendo referencia a que nombra a sus padres y abuelos antes de la función y agregó: “Los evoco a todos por el nombre y a todos les dedico la función. Quiero que compartan conmigo ese momento de intensa felicidad. La función del arte es desnudar el poder y yo me subo al escenario como si fuera un lugar de venganza y digo lo que se me canta”.