En una época en la cual Internet no formaba parte de la vida diaria (de hecho era apenas un concepto esgrimido por entendidos) y el ser digital se asociaba más a un futuro distópico, el videojuego de plataformas era un instrumento clave para el entretenimiento cotidiano. Y, dentro del amplio universo generado en torno a este dispositivo, Mario Bros, su hermano Luigi y el malvado Bowser eran referentes absolutos. Sinónimos de diversión garantizada. Prácticamente todos los seres humanos nacidos entre 1975 y 1985 utilizaron parte de su tiempo de infancia (o incluso adolescencia) para conducir las aventuras de estos personajes a través de la consola.

































