En el mediodía del sábado 17 se realizó el ensayo general de la Delegación Oficial de la Provincia de Santa Fe en el Festival de Cosquín, que será protagonista en la primera luna del encuentro folclórico más importante del país, el próximo sábado 24 de enero. En lo que el Ministerio de Cultura enfatiza como el sostenimiento de una política pública del Gobierno Provincial, se ofrecerá en el escenario central de la Plaza Próspero Molina un espectáculo que rendirá homenaje al Brigadier Estanislao López, en conmemoración por los 240 años de su nacimiento.
La delegación estará conformada por un cuerpo coreográfico integrado por 42 personas, provenientes de Álvarez, Alvear, Cañada Rosquín, El Trébol, Esperanza, Firmat, Gálvez, Reconquista, Rosario, Rufino, San Martín de las Escobas, San Jorge, San Justo, Santa Fe, Santo Tomé, Venado Tuerto, Vera, Villa Constitución, Villa Gobernador Gálvez, Villa Guillermina y Wheelwright, bajo la dirección general de Marcelo “Tatú” Díaz.
Marcelo Díaz ajustando detalles en la coreografía; la última prueba será en la Plaza, en la tarde del show. Foto: Guillermo Di SalvatoreLa banda musical estará integrada por Nahuel Ruiz (bandoneón), Ariadna Bruschini (violín), Yiyo Alancay (guitarra), Maxi Aguirre (bajo), Mauricio Palavecino (batería), Homero Chiavarino (guitarra, acordeón y dirección musical), más la voz de Juan Carlos Baglietto acompañado por Vicky Alancay, Caro Lorenzatti y Ramiro Cabral.
Rueda y Baglietto en un momento distendido, antes de conversar con El Litoral (detrás, el secretario de Desarrollos Culturales, Paulo Ricci). Foto: Guillermo Di SalvatoreMensaje político
Sobre la propuesta, comentó a El Litoral la ministra de Cultura, Susana Rueda: “Ya a esta altura podemos decir que es una política de Estado, porque hace casi 20 años que Santa Fe lleva la delegación a Cosquín. Y también es un desafío (para todos, imagino, pero para esta gestión fundamentalmente) superarnos cada año; porque la delegación de Santa Fe deja una huella muy importante, deja la vara alta”.
Y agregó: “El primer año, cuando asumimos, fuimos con un coreógrafo de Santa Fe muy conocido, con un equipo ya formado, que tenía un ballet que hacía referencia a la narrativa del Jaaukanigás. Y el segundo año fuimos por los 100 años del nacimiento de (Fernando) Birri y (Horacio) Guarany. Ahora nada más y nada menos que el Brigadier: así que el desafío es superarse.
Este año es una enorme responsabilidad, porque como en todos los homenajes el mensaje es fuertemente político, en un momento donde levantamos, elevamos los valores del Brigadier, que son fundamentales en el momento histórico: el federalismo, el coraje, la fuerza, la determinación política; el respeto por lo que es el interior y la provincia de Santa Fe. Él ha sido bastante ninguneado a lo largo de la historia, por la historia oficial: hay mucha gente que no lo conoce”.
-Es el prócer nacional olvidado, el que no tiene calle en Buenos Aires.
-Claro. Acá en Santa Fe es más conocido, pero yo soy de Rosario y es muy poco conocido. De hecho, hay un concurso escolar que lanzó el Ministerio de Educación justamente para que los chicos empiezan a aprender sobre la figura del Brigadier y la lucha federalista desde cuarto grado, que tuvo bastante éxito el año pasado; la idea es que sea más exitoso y más convocante en 2026.
La puesta sobre el escenario tiene primero la misión de la representación territorial que nos pide siempre el gobernador, Maximiliano Pullaro; por lo cual otra vez recorrimos la provincia, los cinco nodos, con la convocatoria a los bailarines: hay 20 localidades de la provincia representadas, son 42 bailarines; pueblitos muy chiquititos, hay muchas academias de danza en Santa Fe y queríamos dejarlo bien claro. El año pasado lo hicimos, se generó una comunidad entre los bailarines maravillosa, y este año apostamos a lo mismo.
Las visuales acompañarán el despliegue sobre el escenario de la Próspero Molina. Foto: Guillermo Di SalvatoreEn cuanto a los músicos, Homero Chiavarino hizo un trabajo impecable de investigación sobre los temas que se bailaban y que se escuchaban a principios de 1800. Después una investigación sobre la figura del Brigadier para escribir letras vinculadas con eso. Y después la figura de Baglietto, que tiene una fuerza interpretativa y una presencia escénica que vincula esto que nosotros queremos como “la voz del interior”, que es muy fuerte. Porque ya viene representando corrientes musicales muy fuertes en Santa Fe.
-Es una persona que demostró que desde el interior se podía.
Sí, aparte no le teme a ningún a ningún ritmo, a ningún género musical, y su voz acompaña con mucha emoción. Te pone la piel de gallina: los bailarines acompañados de la voz y del video que va a estar en escena, con la imagen del Brigadier, te levanta.
Lo que va a suceder sobre el escenario y los bailarines van a ser el pueblo santafesino representado en el escenario, porque son territorialmente muy fuertes y están con la bandera de Santa Fe todo el tiempo: de esa ideología y esa impronta brigadieriana.
Es importante que digamos que toda esta movida está muy acompañada no solamente por los equipos contratados, sino por los trabajadores del Ministerio de Cultura: los coreógrafos son de la escuela Isabel Taboga, que depende del Ministerio; los vestuaristas son de El Molino, son trabajadores de planta, al igual que el año pasado. Eso es muy importante porque también compromete a los trabajadores del Ministerio. y es un orgullo para Santa Fe.
El emblemático vocalista de la Trova Rosarina, escoltado por Homero Chiavarino en la guitarra. Foto: Guillermo Di SalvatoreDesafío y responsabilidad
Por su parte, Baglietto contó: “La convocatoria partió de Cultura de la Provincia. Lo pensé un rato, porque debo confesar que ‘años ha’ no he tenido la mejor de las experiencias participando de la delegación de Santa Fe; hace muchos años. Y lo pensé bastante también porque conozco Cosquín desde adentro, y sé que es áspero; pero la propuesta me parece buenísima.
Y también un poco lo pensé por mis propias inseguridades: estoy muy acostumbrada a subirme a los escenarios a hacer lo que yo hago. Pero esto es otro plan: es una obra, una cantidad de canciones que refieren al brigadier Estanislao López en su 240° aniversario del nacimiento; canciones que algunas había escuchado, desde ya, pero que jamás canté. Salvo ‘Canto versos’ que es como cierra el espectáculo.
Es distinto subirse al escenario sin tener que darles explicaciones a 60 personas más (risas), que participar de una delegación; en la cual más allá del rol que pueda jugar cada uno, es parte de la delegación y hay que ponerse al servicio”.
-Hay que acoplarse a un tren.
-Claro, pero está bien: es un buen ejercicio; y hoy ya lo tenemos (por lo menos yo) aprendido, y lo puedo hacer con un poco más de soltura y disfrutarlo un poco. Es un proceso: hoy son los últimos ensayos generales, tendremos un ensayo general directamente en Cosquín el 24; pero ya no está el nervio de la incertidumbre de qué va a pasar.
-A las canciones ya los músicos las venían en pasando.
-Sí, los músicos se las sabían desde el comienzo (y si no, las leían), pero yo no (risas). Estuve con Homero, que es el director musical; que ha hecho un gran laburo: a mí me fue de muchísima utilidad poder verlas acústicas cara a cara y después sumarme a la formación del resto de los músicos.
Y poder entenderme con los técnicos: hace muchos años que estoy acostumbrado a un formato de laburo. Con (Lito) Vitale hace 35 años, este año cumplimos las bodas de coral, que nos venimos a enterar que se llama así, para lo cual estamos armando un álbum nuevo. Pero hace 35 años que sigo un método de laburo que no es este, con técnicos que no son estos, con músicos que no son estos. Entonces agradezco la convocatoria, y asumo con gusto la responsabilidad y el desafío de hacerlo.