"De acuerdo a lo que alega Martínez de Hoz, firmaron un boleto de compraventa con la señora que se quedó cuidando de la vivienda precaria y la dieron como dueña, cuando en realidad la propiedad le pertenece a la familia Hoz; de hecho, el hijo legítimo presentó partida de nacimiento, documentos al día, registros de catastro, etc", disparó puntilloso Ventura y sumó: "Toda esta construcción se eleva, y según creen, hubo una dormida judicial (no evolucionaba la causa) y Martínez de Hoz, agotado de los buenos términos protocolares, avanzó sobre una causa penal por usurpación, estafa y falsificación de documentos, porque dice que el boleto de compra venta esta hecho con una persona que no tenía autorización para comercializar la propiedad".