En julio de 2016, durante una extensa entrevista concedida a El Litoral, el crítico e historiador teatral Jorge Dubatti reafirmaba su creencia, reiterada muchas veces, respecto a la necesidad de generar un nuevo tipo de público para las artes escénicas. “Creo en un espectador dialógico, atento a la escucha, que tiene disponibilidad, amigabilidad. Que no va a colocarse en el viejo modelo de autoridad del crítico”, decía. Para desgranar, luego, uno de sus conceptos fundamentales: el de “espectador compañero”, que remite al latín “cumpanis”, que significa “que comparte el pan con el otro”. En síntesis, un espectador que se construye a través del diálogo con los otros espectadores y con los artistas.




































